Uy, qué mierda de situación. Estoy segura de que me precipité, escupí el asunto sin haberlo cocinado bien. Para allá voy, supongo, pero todavía no llego al punto donde me invada la decisión, la fijación de una meta o algo así.
Ya establecí una cábala, y mañana, sí o sí, tengo que tomar desayuno. Ya me dije hoy llegando a la casa que algo me diría si debía hacerlo o no, y, efectivamente pasó. El Algo me dijo que no. Y si cumplo mi cábala mañana, ¿me dirá que sí?

Hoy una se me semi-cumplió. Como hice mi cábala a medias, ocurrió algo casi-bueno en el ámbito con que la había relacionado. Y la otra también, aunque en negativo no sé si sea lo mismo con las cábalas inventadas (de las que hablo ahora).
Mañana entonces tengo dos cosas por hacer, sí o sí: Tomar desayuno y salir temprano de mi casa. Si me levanto temprano, además, el día será maravilloso.

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